Por Román Audifred García
Distrito Federal, México, 16-03-11.- Un clavo de poco más de 20 centímetros tenía Miguel Calero en su brazo derecho. Hace 14 años, producto de una fractura, le fue injertado. Hoy el origen de su mal de los últimos años ha sido retirado.
"14 años para un clavo es muchísimo tiempo, estaba cubierto de hueso, pero creo que el cuerpo médico hizo un gran trabajo", aseguró José Antonio Torres, doctor del Pachuca.
Con la coordinación del doctor Rafael Ortega, el especialista en hombro, el doctor Fernando Hiramuro fue el encargado de la cirugía que duró casi tres horas.
La decisión de permanecer tanto tiempo con el implante fue del propio Calero.
"El futbol es un mundo aparte, en donde los criterios médicos muchas veces son secundarios o se antepone la cuestión deportiva a la cuestión médica. Hay varios factores, el atleta quiere seguir jugando, el equipo lo necesita, la directiva lo necesita, entonces van dejando las cosas y en el caso de Miguel, 14 años después de que se le puso un clavo que tenía que ser retirado al año, a los dos años, se sumó con una serie de complicaciones en el mismo brazo, la trombosis, infección de tejidos blandos, la cirugía del año pasado, todo eso súmalo. Aguantó demasiado, es un héroe porque estuvo parando con limitación del brazo, con una fibrosis importante pero esperemos que la persona, que el ser humano mejore, y nosotros determinaremos cuándo regresa a las canchas", mencionó el médico del Pachuca.
A pesar de estar cerca de cumplir 40 años, la idea del retiro no ha rondado por la mente de nadie en la institución.
Serán dos meses los que en principio esté fuera de actividad Miguel Calero. Permanecerá hospitalizado en Guadalajara y se espera que el viernes reciba el alta médica para poder regresar a Pachuca.
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