Por Hugo Otilio Delgadillo
Los millonarios Yanquis de Nueva York se enfilan hacia los play-offs y sus peloteros la están rompiendo en las mayores, su taponero estelar, el panameño-americano Mariano Rivera, llegó a los 602 salvamentos en 674 oportunidades, con lo que se convirtió en el relevista con más salvamentos en la historia de las Grandes Ligas.
Por su parte –este sí gringo al 100%-- Derek Jeter se convirtió en julio pasado en el primer pelotero en pegar 3,000 hits vestido de gris a rayas.
Así, se unen a Joe Di Maggio entre los inmortales de los Mulos de Manhattan en poseer records difíciles de igualar, este toletero en 1941 pegó 56 hits en igual número de encuentros, una marca vigente en el mejor beisbol, muy difícil de romper.
A la lista se une Lou Gehrig con más de 2,130 juegos consecutivos sin parar, marca que rompió Carl Ripken Junior en 1995, con los Cachorros de Chicago.
Y Babe Ruth, que bateó 714 jonrones de por vida, marca que fue rota por Hank Aaron en 1974 con 755, ambos superados por Barry Bonds que alcanzó los 762 en toda su carrera esto aconteció 2007.
A Bonds se le coloca siempre un asterisco en sus record, por las dudas que hay sobre el uso de sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento a lo largo de su carrera; sin embargo creo que a Babe Ruth, a Lou Gehrig y al propio Joe Di Maggio se les debería, dar el mismo trato y diré porque.
Cuando Ruth alcanzó su marca de toletazos entre 1914 y 1935, los negros no podían jugar en las Grandes Ligas por una prohibición que databa de 1867, y que duró hasta 1947 en que Jackie Robinson rompió la estúpida barrera del color.
Qué habría sido de Babe Ruth bateándole a Leroy Satchel Paige, el mejor pitcher de las Ligas Negras, que empezó a jugar 1924 en esa categoría, ¿cuántos cuadrangulares le hubiera bateado George Herman Ruth? No lo podemos saber, por eso, a estos records hay que ponerles asterisco.
Otro caso es el de Joshua Gibson igual de raza negra, que jugó en los Pittsburg Crawfords e hizo batería con Leroy Satchel Paige, el primero de cátcher y el segundo de pitcher.
Ambos además jugaron en México a finales de los 30 y principios de los 40 y se encuentran en el Salón de la Fama del Beisbol de los Estados Unidos.
Joshua Gibson entre 1930 y 1947 bateó más de 800 cuadrangulares en Las ligas Negras, pero otros le atribuyen más de 900. ¿qué hubiera hecho Ruth a su lado?
Bueno, en la misma condición están Joe Dimaggio y Lou Gehrig, que batieron marcas jugando entre blancos.
Por eso las marcas alcanzadas por Marianito Rivera y Derek Jeter tiene un valor incalculable por que se han hecho en una liga más equitativa, donde juegan negros, blancos, asiáticos, latinos y europeos.
Por cierto el Yanquis es el equipo con más seguidores en México, sin embargo, ningún mexicano, ha brillado en los Mulos de Manhattan, ni Celerino Sánchez, ni Alfonso Pulido, ni Esteban Loaiza, ni Alfredo el “Patoncito” Aceves, que han pasado por ahí, ha logrado el carácter de estelares.
Las estrellas mexicanas han estado en Cleveland, Beto Ávila; en el Detroit el inigualable Buitre de Tecamachalco, Aurelio López; en el Colorado Rockies, el jonronero oaxaqueño Vinicio Castilla; en el Cerveceros de Milwaukee, Teodoro “Ted” Higuera; en el Reales de Kansas City y aún jugando en activo, el cerrador Joakim Soria ex del Diablos Rojos, otro en activo en el Boston, el que será nuestro segundo Champion Bat, Adrián González y en el Dodgers de los Ángeles, el más grande de todos, ya retirado: Fernando “el Toro” Valenzuela, todos siendo líderes, imponiendo marcas, ganado series mundiales y jugando contra todo, incluso contra el racismo de los gringos. (En la imagen Joshua Gibson)
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