Hablemos de… futbol internacional
Por
Víctor Flores
La
final de la Copa del Rey de España será recordada por varias razones. La
primera es que con ella termina un ciclo en el Futbol Club Barcelona, con la
marcha de Josep Guardiola; después de este partido finaliza la mejor época del
club en toda su historia, independientemente del resultado. La segunda, porque
se enfrentan los dos equipos con más título de Copa del Rey en la historia de
la competición: Barcelona 25 y Athletic de Bilbao 23. Y la tercera y más
polémica: las declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid,
Esperanza Aguirre, quien solicitó la suspensión del partido en caso de que las
aficiones de Barcelona y el Athletic “piten” al príncipe Felipe, a la bandera o
al himno español.Todo
esto ha aderezado una final que comenzó a ser polémica desde el momento en que
el Real Madrid no quiso prestar su estadio debido a que para esas fechas
tendría en marcha la remodelación de unos baños para mejorar el inmueble. Sin
embargo el club albo anuncia ya en su sitio de internet la venta de boletos
para un partido amistoso entre veteranos del Real Madrid y Manchester United
una semana después de la final que no quiso albergar. La verdadera razón todos
la saben: los de Chamartín no soportarían que el acérrimo rival levante la Copa
del Rey en su estadio.Esta
final es un verdadero clásico entre dos escuadras que han peleado desde hace 92
años y su primer enfrentamiento curiosamente fue en una final de copa. En aquel
remoto 2 de mayo de 1920 el Barcelona venció 2-0 al Athletic, ahí comenzó la
rivalidad.Una
rivalidad que ha tenido de todo. En el siguiente enfrentamiento, en 1930, se
dio un dato curioso: se jugó la semifinal de copa y al no haber ganador en los
dos encuentros se tuvo que jugar un tercer partido, en el que los leones de San
Mamés salieron airosos y pasaron a la final. La siguiente vez que se vieron las
caras fue en la final de 1932, los bilbaínos volvieron a vencer a los
blaugranas.Pero
seguramente la final más recordada es la que escenificaron estos dos equipos en
1984. En aquella ocasión en las filas del Barcelona militaban los
extraordinarios Bernard Schuster y Diego Armando Maradona; por parte de los
bilbaínos, Andoni Goikoetxea, que había lesionado de gravedad a las dos
estrellas catalanas. El partido fue muy ríspido y las cuentas pendientes
rondaban el ambiente; el partido terminó con triunfo para el Athletic. Al culminar
el partido comenzó lo bueno; Maradona no se aguantó y comenzó una gresca que
hoy es recordada como una de la batallas campales más memorables de la historia
del futbol en el mundo; fue tal el impacto negativo para
el club blaugrana que se tuvo que solicitar una audiencia con el Rey de España
para que Maradona ofreciera una disculpa. La
final que veremos en unas horas será de verdad un episodio más de las más
importantes rivalidades del futbol español. Mi pronóstico: gana Barcelona por
la mínima y Guardiola se va en hombros.

