viernes, 18 de mayo de 2012


Hablemos de… futbol mexicano
Por Víctor Flores
No me gusta escribir de futbol mexicano, lo he comentado varias veces. Creo que hay muchos expertos que conocen mejor que yo el tema y lo saben tratar en su justo medio, sin embargo hoy quiero expresar si tristeza por la forma en cómo Jorge Vergara y Angélica Fuentes están manejando al equipo de mis amores: las Chivas de Guadalajara.
La pareja presidencial, como se les conoce en el argot a Angélica Fuentes y Jorge Vergara, ha cambiado la forma de ver al equipo de futbol Guadalajara. Es verdad que no todo es para mal, pero a últimas fechas está pesando más lo negativo en su administración. Aquí un pequeño recuento de las cosas en las que estoy en desacuerdo.
El trato a la afición es de segunda, desde que el señor Vergara dijo que la gente que no fuera al estadio no tenía derecho a opinar creo que todo comenzó a ponerse mal. Primero construye un estadio de primer mundo en Guadalajara, ciudad que si bien no es de las más modestas, económicamente hablando, la población en general tiene otras prioridades. El estadio sí es hermoso y de primer mundo, pero los precios también lo son, por esa razón la gente se comenzó a alejar del mismo.
Siguiendo con este tema, la zona donde se construyó el inmueble es poco accesible para la gente que acostumbraba tomar un autobús y llegar sin problemas al estadio Jalisco. Ese es el segundo problema del estadio. Y tercero, y creo que es el más importante: los jugadores han bajado su nivel. Yo le aseguro al señor Vergara que si el equipo estuviera en buen nivel la gente hace un esfuerzo y va al estadio. Mientras sigan así, lo dudo mucho.
Ahora toca el turno al equipo. Desde que entró Vergara prometió que traería al mejor técnico del mundo, en ese momento llevó a la dirección técnica a Eduardo “El Yayo” de la Torre, que dicho sea de paso no me parece mal técnico. Muchos de los primeros esfuerzos de la directiva me parecieron acertados, pero a Vergara le faltó darle continuidad, y un poco más de paciencia. Entrenadores como Chepo de la Torre, Daniel Guzmán, Benjamín Galindo, Efraín Flores, Óscar Rugeri, José Luis Real (que fue el más afortunado en la paciencia del patrón), todos son técnicos exitosos, a ellos no les dio tiempo para trabajar. Hubo otros que no sé por qué vinieron, como Francisco Ramírez, Raúl Arias, Xavier Azkargorta, ellos nunca debieron tener una oportunidad ya que la filosofía del club no empata con ellos.
Creo que se han cometido muchos errores; ojalá puedan recomponerlos ahora que llegará la ‘era holandesa’ al club. Suerte para John van't Schip, quien ni siquiera habla español.
Pa’mis pulgas…
Ahora que lo que más me preocupa es la información que ha salido a la  luz en los últimos días. El club, unilateralmente y sin estipularlo en los contratos, comenzó una serie de reducciones al salario de los jugadores. El primero fue debido al incidente con las cervezas en el autobús de regreso a Guadalajara, el segundo ahora por bajo rendimiento. En lugar de motivar, frustra y hace pensar a los jugadores si en verdad es lo mejor mantenerse en el club. Esto aunado a la política de eliminar a los intermediarios y representantes de jugadores creo que ha propiciado el bajón de juego y por ende malos resultados y mal ánimo en el club. Para cambiar no se necesita traer a un holandés que cobra miles de euros, se necesita sentido común, amor a la camiseta y trabajo en equipo. Cuando Vergara entienda eso, las Chivas volverán y yo volveré a apoyarlas.