Por Víctor Flores
La selección mexicana se presentó ayer en Londres con una de
las actuaciones más decepcionantes que he visto. En torneos previos había mostrado
la mejor versión de un equipo que revistas especializadas han catalogado como un
serio candidato a medalla.
Su estreno, es el peor partido de México que he visto en esta
categoría, venía precedido de dos derrotas que si bien estaban presupuestadas
no me pareció que fueran a mermar tanto en el ánimo de los verdes.
Estaba equivocado. Las derrotas consecutivas ante España (que
por cierto también perdió contra Japón en su presentación ayer) y Japón
llevaron a los dirigidos por Luis Fernando Tena a llegar con demasiadas
precauciones al encuentro, incluso temerosos.
El parado del equipo no me gustó, a pesar de que jugaron los
habituales en las últimas actuaciones creo que respetaron mucho a Corea del
Sur, lo dejaron tomar el control del partido en ese afán por estudiarlos y
nunca pudieron recuperar el balón.
Hiram Mier y Diego Reyes, lo más rescatable. Héctor Herrera,
muy amarrado, estaba más preocupado por defender las peligrosas llegadas de los
coreanos que por llegar de sorpresa, como se ha caracterizado en partidos
anteriores. Y Oribe Peralta no es ni la sombra de lo que pudimos ver en el
torneo anterior con Santos, está muy lejos de ese nivel que lo llevó a la
selección.
Antes de este partido pensaba que un empate ante los coreanos
sería un mal resultado, después del mismo creo que nos salió muy barato; los
asiáticos, de verdad, me sorprendieron. Sabía que su futbol ha evolucionado,
pero nunca imaginé qué tanto. A esas selecciones que antes sólo las veías
correr incansablemente, ahora tienen técnica, idea y siguen siendo igual de
veloces.
Otro factor que pesó fue la talla de los coreanos. Lejos
están esos tiempos donde los asiáticos eran jugadores flaquitos y chaparros
como los nuestros. Ahora todos tiene un perfil físico-atlético mucho más
competitivo, jugadores espigados y muy fuertes, algunos incluso por arriba del
1.90 metros.
Si Luis Fernando Tena quiere llegar de menos a luchar por una
medalla, deberá analizar este partido a conciencia y cambiar de tajo
situaciones muy específicas, como la continuidad de Peralta, quien no está en
su mejor momento. Espero el lunes escribir de un partido mucho más agradable.
De cualquier forma, suerte para México, ya que Gabón no será un flan, y eso ya
nos lo demostró Corea del Sur.
Pa’ mis pulgas…
Y los que no se midieron son los paleros de Televisa, quienes
al medio tiempo, cuando el dominio total era coreano, sólo pasaron dos jugadas
de ataque mexicano. Increíble de verdad e insultante para el público hacernos
creer que eso fue todo lo que pasó en la primera mitad. Ojalá dejen de lado su
afición desmedida y en los próximos partidos muestren realmente lo que pasó en
el encuentro.
Vflores.elpeirodico@gmail.com

