Por Víctor Flores
Comentaba el viernes que para que México ganara la medalla de
oro en estos juegos olímpicos se necesitaba mucha concentración, evitar un gol
tempranero como contra Japón y jugar con mucha mesura... ah, y lograr que
Brasil se desesperara.
Bueno, pues no sé si ‘El
Flaco’ Tena me escuchó pero hicieron lo que tenían que hacer: de entrada,
madrugaron a Brasil. Ese gol de vestidor a los 28 segundos de juego denotó
algo: México no quería perder ese partido. Los nuestros estaban bien
concentrados con el objetivo de llevarse la de oro.
El partido se puede resumir en dos frases: México fue
contundente y marcó en el momento indicado sus goles. Brasil se desesperó y no
aprovechó sus oportunidades. Con un futbol práctico pero efectivo, quizá no tan
vistoso como el jogo bonito de los
cariocas, pero como dicen esos comentaristas que creen que ellos ganaron la
medalla: el futbol se gana con goles y México los hizo.
Después del Mundial de Futbol, los Juegos Olímpicos es el
segundo torneo de relevancia que avala la Federación Internacional de Futbol
Asociación (FIFA). Es tan importante el hecho, que para Brasil es un fracaso no
haber derrotado a México, y hasta la fecha es el único torneo oficial avalado
por FIFA que los cariocas nunca han ganado.
Atrás quedaron esos tiempos en los que no se podía calificar
a la justa olímpica, atrás quedó esa mentalidad del “ya merito”, que se
conformaba con haber llegado a disputar la final, no a ganarla. Yo estoy muy
contento, creía en esta selección, sabía que el proceso era el correcto y
confiaba en que llegaría a las semifinales del torneo y pelearía por una
medalla, nunca quise decir por cuál ya que no estaba seguro que se allanaría el
camino como al final pasó. Creo que para ganar algo se requiere también un poco
de suerte y México la tuvo, esa que llaman la suerte del campeón ungió a la nuestra
que evitó selecciones como Inglaterra o España, y sólo se vio a la cara con la
gran favorita Brasil en la final donde los dos mejores equipos del torneo
tenían que enfrentarse.
Felicidades para los jugadores de México, felicidades para
todo el cuerpo técnico, y felicidades para mi México tan dolido en todos los
aspectos; esta alegría nos da esperanza de que se pueden hacer mejor las cosas.
Ahora debemos volver esta actuación una costumbre, pero no sólo en futbol…
Pa’mis pulgas
Honor a quien honor merece. El gran trabajo que han realizado
Héctor González Iñárritu, Justino
Compeán y Decio de María, está rindiendo frutos. El crédito no es sólo de
ellos, esto viene desde la administración de Alberto de la Torre ‘Manobeto’, quien sentó las bases para
que esta infraestructura se desarrollara; en fin, con esto sólo quiero decir que
si alguien se debe colgar esta medalla es la gente de la Federación Mexicana de
Futbol y no la gente de Conade, como Bernardo de la Garza, que nada tuvo que
ver en esto.

