Sigue romance Plátano-Cinturón de Oro
BOXEO DE GALA
El campeón superpluma del WBC volvió al ring de su coronación, hace 12 años… Dedicó su primera defensa a Luis Carballo, alto ejecutivo de Grupo Modelo
Gamaliel “Plátano” Díaz volvió a recorrer este jueves el pasillo que lleva al ring del Salón 21. Lo hizo en silencio, recordando que 12 años atrás transitó el mismo tramo para disputar la final del Torneo Cinturón de Oro.
Fue el 11 de septiembre de 2001. Era la gran final del entonces joven evento. Aquella noche, Teo Pérez lo derribó, pero Gamaliel se levantó para dominar y finalmente imponerse por la vía de las tarjetas. Bajó del cuadrilátero como campeón de la llamada “Fábrica de Campeones”.
A doce años de distancia, “Plátano” subió otra vez al entarimado. Los organizadores del Cinturón de Oro prepararon a Gamaliel una emotiva ceremonia para rendirle tributo al actual campeón superpluma del Consejo Mundial de Boxeo, lo que lo convierte en el actual icono que hace honor al lema del Cinturón de Oro: “La Fábrica de Campeones”.
En lo que fue también una gran demostración de boxeo, de decisión y coraje, el hijo consentido de Neza venció por puntos al nipón Takahiro Aoh.
Otra vez, como aquel septiembre de 2001, el público lo ovacionó. Las pantallas rememoraron aquel trepidante enfrentamiento con el morelense Aristeo.
Al micrófono, con su preciado cinturón de monarca del mundo certificando su calidad, Díaz habló de la importancia que para el boxeo mexicano tiene el Cinturón de Oro. Y reveló entonces el otro motivo de su presencia ahí.
En público y ante las cámaras de televisión, dedicó la primera defensa de la corona universal que realizará el inminente ya 8 de abril (en Tokio, Japón, frente a Takashi Miura), al licenciado Luis Fernando Carballo, alto ejecutivo de Grupo Modelo, quien recordó la gran victoria del michoacano Díaz y lo exhortó a poner el mismo entusiasmo para regresar a México con la corona “y te esperamos aquí otra vez”, convocó.
Gamaliel Díaz, representado en exclusiva por Boxeo de Gala, mostró al respetable público el vistoso atuendo (creación del “Chacal” Domínguez) con el que subirá a esa su primera cita con el destino como monarca del mundo. Precioso, en blanco y rosa, con su nombre y la marca “Corona” bordados en letras doradas, como dorado ha sido siempre, desde hace más de medio siglo, el romance de la cervecera con el boxeo.
El emotivo reencuentro del Plátano con el Cinturón de Oro concluyó con un minuto de escenas de su gran actuación en Tokio.
Abajo lo esperaban los aficionados para pedirle el autógrafo o la fotografía del recuerdo. Felices se fueron la firma o la imagen de quien, después de vencer a Aoh y hacer realidad su anhelo, apuntó a todo pulmón: “Los sueños se cumplen… ¡soy campeón del mundo!”.
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