lunes, 29 de abril de 2013

Conviven los pilotos de la Escudería Suspensión y Dirección, con pequeños de dos instituciones con motivo del Día del Niño.

El parque de diversiones Six Flags, fue sede del encuentro de los menores con los pilotos de la Serie Nascar.

COM.SENTIDO





Este pasado fin de semana, los pilotos de la Escudería Suspensión y Dirección, Patrick Goeters y Oscar Torres Jr. convivieron con cien niños del Instituto Pro Niñez Mexicana A.C. y de la Casa Hogar Villa Nolasco A.C..con motivo del Día del Niño.

Desde antes que abriera sus puertas Six Flags donde habían sido citados para convivir con sus ídolos de la Serie Nascar, los pequeños aguardaban con impaciencia para poder entrar al área de los Go-Karts donde los recibirían los pilotos de los autos # 43 Patrick Goeters y del # 96, Oscar Torres Jr. y solo faltó Oscar “Vampiro” Ruiz # 34, quien no pudo asistir al encuentro por cumplir con un compromiso en Florida dentro del Show de las Montster Truck Xtreme.

Una vez adentro del parque de diversiones, los pequeños pudieron conocer de cerca de Patrick y Oscar Torres Jr. con quienes se tomaron fotografías y recibieron algunos souvenirs, así como su autógrafo, ya fuera en la gorra o la playera oficial de la Escudería Suspensión y Dirección o incluso en la playera que traían puesta.

“Para mi es algo muy bonito, el poder convivir y dedicarles un rato de tu tiempo para hacerlos felices y son cosas de las que agradeces siempre, el de tener esta oportunidad de estar con tantos niños y poder compartir con ellos algunas experiencias y lo disfruté más porque también me acompañó mi pequeño hijo”, afirmó Patrick Goeters.

Por su parte, Oscar Torres Jr. dijo: “Cuando me informó Suspensión y Dirección que estaríamos con unos cien niños, me agradó mucho la idea porque no siempre puedes hacerlo y más si se trata con motivo del Día del Niño. Creo que hice muchos amigos ya que varios de ellos me dijeron que nos seguirían de cerca y cuando se pueda, también los invitaremos a vernos correr”, concluyó Oscar Torres Jr.

Después de convivir con los pilotos de la Escudería Suspensión y Dirección, los cien niños comieron con ellos para que después pudieran disfrutar de los juegos y atractivos del parque de diversiones.