El venezolano pone su experiencia al servicio de Diablos en la parte final del rol regular
México, D.F. (diablos.com.mx / Vania Ravelo), 9 de julio.- El venezolano René Reyes ha cumplido con creces las expectativas. Desde que se enfundó por primera vez en la franela de Diablos Rojos del México, el cañonero respondió en la caja de bateo y se mostró como un fildeador confiable en los jardines, listo para aportar su experiencia al club escarlata en el tramo final de la temporada regular y en una cerrada competencia en la Zona Norte por la calificación a los Playoffs.
“Me siento bastante contento de que este equipo se haya interesado en mi, no me esperé nunca este cambio, cuando me avisaron, de verdad, me sorprendí; me acoplé al equipo y gracias a Dios me fue bien; aquí estamos, me trajeron aquí para ayudarlos y así va a ser”, señala el outfielder.
A su llegada al club capitalino, de Rieleros de Aguascalientes, el de Margarita, Venezuela, cambió de cuarto a primero en el orden al bat. Atizó un jonrón la tarde de su debut con los escarlata –el 29 de junio, en visita a Sultanes de Monterrey– y después, durante su primer turno en el Foro Sol, el 3 de julio, Reyes se destapó con otro batazo de vuelta entera
“Para mí es un orgullo bastante grande debutar con un jonrón. Cuando llegué me dijo el manager que me iba a poner de primer bat, desde el 2003, con los Leones de Venezuela que el manager me puso de primer bat, debutando, no lo hacía. Así me dijo ‘El Negro’ Ojeda y creo que le respondí bien, me embasé en varias oportunidades y ahí me tiene. Él habló bien conmigo, sabemos que yo no soy un primer bat nato pero sí puedo hacer el trabajo ahí”, señala el cañonero, quien asume con toda responsabilidad el llamado a reforzar al club capitalino hacia el final del rol regular.
“Sí, la Zona Norte está muy apretada, creo que por algo me trajeron, para darle más fuerza al lineup ofensivo y también en la defensa voy a ayudar bastante, esperemos que las cosas nos salgan bien, que volvamos a agarrar el hilo ganador y esperar, primero Dios, ganar el juego de hoy y ya mañana es otro día; así, sucesivamente, jugando fuerte sobre todo”, advierte Reyes.
En sus primeras tres series como escarlata, el venezolano batea para .400, con una docena de hits conectados, 12 de ellos jonrones, cinco carreras remolcadas y el mismo número de anotadas. El toletero antepone las metas colectivas a las individuales.
“Mi primer objetivo es tratar de ayudar a los Diablos, tratar de hacer las cosas pequeñas, las jugadas de rutina, tratar de darle ánimo a los muchachos nuevos o a los que juegan ese día, porque a veces hay gente que toma un turno importante, falla y agacha la cabeza. Yo he pasado por esas cosas ya como pelotero experimentado y ya llevo eso de darles ánimo”, asegura.
“Quiero tratar de subir mi promedio de bateo, las carreras empujadas, pero como todo un equipo, tratar de ayudar al equipo al ciento por ciento, tratar de mover a los corredores, dar el batazo oportuno y concentrarme en cada pitcheo, esperemos que todo eso salga solito. Tengo una responsabilidad como primer bat, ya no soy cuarto –como lo fui con Rieleros–, necesito embasarme, tratar de cansar al pitcher y eso es lo que están esperando de mí hasta que me quiten de esa posición”, finaliza Reyes.

