Por Víctor Flores
Desastrosa actuación
de la selección mexicana deja al borde de la eliminación al mundial al equipo
Jugadores y entrenador
conscientes de que no hay mañana
Chepo de la Torre:
Estamos apenados con todos
La selección mexicana
de futbol dio el peor partido en la eliminatoria mundialista dejando serias
dudad sobre su futuro inmediato en el hexagonal final donde hoy se encuentra en
zona de reprechaje gracias a que Panamá no logró ganar su partido como local ante
Jamaica. Solo gracias a ese resultado México continúa en zona de calificación
mundialista a falta de tres partidos muy complicados (Visita a Estados Unidos,
recibe a Panamá y cierra en Costa Rica), que de no sacar por lo menos dos de
ellos con saldos positivos podría decirle adiós al sueño mundialista.
El Encuentro
Todo parecía un marco
espectacular donde los aficionados hicieron la tarea, llenaron el azteca el
marco era pletórico y parecía que podría ser la reconciliación del TRI con su
afición que pocas alegrías le ha dado este año. Todavía no acababa de llegar la
gente al estadio y los verdes la ganaban con un gol de Oribe Peralta, gran
jugada de Giovani Dos Santos que se quitó a cuanto rival pudo y al entrar al
área sirvió para el lagunero que solo empujó el balón a las redes. La gente
celebraba, el estadio se reconciliaba con el equipo que mostró 15 minutos de
buen futbol, con dinámica, variantes y hambre de triunfo.
Conforme fueron
pasando los minutos se comenzó a sentir un bajón de intensidad por parte de
México que pecó de soberbio frente a un equipo hondureño que seguramente tenía presupuestada una derrota
en el Azteca, pero conforme se fue acomodando en el campo logró evitar la
goleada conteniendo (con un poco de suerte) la ofensiva mexicana que se cansó
de pasear el balón sin concretar jugadas de peligro. Ni Giovani, ni peralta ni
mucho menos Giménez lograron horadar nuevamente la meta de Valladares que fue
ganando confianza conforme avanzaba el reloj.
Los cambios cambiaron
el partido. México fue perdiendo intensidad para la segunda mitad y desde el
banquillo José Manuel de la Torre buscó un revulsivo, sacó a su mejor hombre
Chaco Giménez por Andrés Guardado, sin embargo el cambio no funcionó, de
inmediato Honduras igualó el marcador por una serie de errores defensivos que
culminaron con un disparo que suelta Corona y Jerry Bengston empuja la
situación cambió radicalmente.
Con la obligación de
ganar el encuentro Chepo de la Torre hizo su segundo movimiento, sacó a Ángel
Reyna y en su lugar ingresó Javier Aquino, para su mala fortuna no pasó ni un
minuto cuando una desatención más costó el segundo gol del encuentro, Carlo
Costly roba un balón y se lleva de calle a Diego Reyes para definir a la salida
de Corona era el 2-1 y la gente comenzó a desesperarse.
Lo que vino después
del segundo gol hondureño fue la misma historia de la selección nacional en el
azteca en lo que va del año. Pases equivocados, centros sin sentido,
desesperación y equivocaciones que han sido la única constante del TRI en el
Azteca. Ni el ingreso de Javier Chicharito Hernández a falta de 20 minutos
logró pesar en el ataque mexicano, por el contrario Honduras se acomodó mejor y
con el marcador a su favor comenzó a dominar a placer al grado de darle toque a
México y perdonar una jugada clarísima de parte de Bengston que con la portería
abierta mandó su disparo por un lado.
Al unísono el Azteca
comenzó a pedir la cabeza del director técnico que con desesperación desde la
Banca veía como su equipo caía increíblemente con una selección hondureña muy
concentrada que vino a hacer su partido y con tres llegadas en 90 minutos se
llevó 3 puntos de oro que los hace soñar con la calificación al mundial.

