@Pasiondep
POR VICTOR PERALTA
(Director de ESCRITORIO DEPORTES)
La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) sufrió la semana pasada un cambio de timón y rumbo, de 180 grados. El Gobierno Federal designo como nuevo titular de esa oficina al abogado Alfredo Castillo Cervantes, para sustituir en el cargo al ex clavadista Jesús Mena, quien sólo trabajó por dos años y medio al frente de esa dependencia.
Castillo Cervantes, quién nació el 25 de julio de 1975, es un personaje de la política. Desde su natal Estado de México, se ha despeñado en cargos públicos, pero nunca cerca del deporte. Por su formación académica y laboral, el perfil para el deporte no lo tiene. No cuenta, según dice él mismo, sus años cuando practicó el tenis o golf, con el hoy Presidente de México, de manera recreativa.
Lo único cercano al deporte, es que su esposa es hermana de la ex tenista Melissa Torres Sandoval, hoy día también premiada con la dirección general adjunta en la Comisión Nacional de Seguridad, que depende de la Secretaría de Gobernación.
Se ha desempeñado y así lo dice su currícula profesional dentro de la procuración de justicia estatal y federal. Llegó a ser Procurador de Justicia del Estado de México en 2011. En 2013 fue designado como Procurador Federal del Consumidor. Y en 2014 fue designado como titular de la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán.
También laboró como funcionario de la Procuraduría General de la República y de la Agencia Federal de Investigación (AFI). En todos esos cargos, no veo nada relacionado con la activación física, como mínimo detalle. En un político, que entiende de esa materia. Llegó a la Conade por encargo de la Secretaria de Educación Pública y a su vez por la Presidencia de la República.
Los críticos de la política nacional lo tienen catalogado como el “Mil Usos” o el “Chapulín” del actual Gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto. Y su nombramiento para dirigir la Conade, la ven como un premio a…“nada”, pero como un sueño cumplido para él y un compromiso personal que tenía Peña Nieto con su paisano y amigo.
Castillo Cervantes, quién nació el 25 de julio de 1975, es un personaje de la política. Desde su natal Estado de México, se ha despeñado en cargos públicos, pero nunca cerca del deporte. Por su formación académica y laboral, el perfil para el deporte no lo tiene. No cuenta, según dice él mismo, sus años cuando practicó el tenis o golf, con el hoy Presidente de México, de manera recreativa.
Lo único cercano al deporte, es que su esposa es hermana de la ex tenista Melissa Torres Sandoval, hoy día también premiada con la dirección general adjunta en la Comisión Nacional de Seguridad, que depende de la Secretaría de Gobernación.
Se ha desempeñado y así lo dice su currícula profesional dentro de la procuración de justicia estatal y federal. Llegó a ser Procurador de Justicia del Estado de México en 2011. En 2013 fue designado como Procurador Federal del Consumidor. Y en 2014 fue designado como titular de la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán.
También laboró como funcionario de la Procuraduría General de la República y de la Agencia Federal de Investigación (AFI). En todos esos cargos, no veo nada relacionado con la activación física, como mínimo detalle. En un político, que entiende de esa materia. Llegó a la Conade por encargo de la Secretaria de Educación Pública y a su vez por la Presidencia de la República.
Los críticos de la política nacional lo tienen catalogado como el “Mil Usos” o el “Chapulín” del actual Gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto. Y su nombramiento para dirigir la Conade, la ven como un premio a…“nada”, pero como un sueño cumplido para él y un compromiso personal que tenía Peña Nieto con su paisano y amigo.

