@Pasiondep
Una y otra y otra vez Ronda Rousey. Sigue impresionando, haciendo cosas
cada vez más espectaculares, rápida, veloz, dominante, en continua
evolución. No por nada ha sido llamada la atleta más dominante del
mundo, o ganó el premio ESPY como mejor peleadora del 2015 (venciendo
entre otros a Floyd Mayweather). No por nada celebridades
internacionales de todo ámbito inundaron las redes sociales con mensajes
de apoyo hacia la campeona, como Kobe Bryant, Lebron James, The Rock,
Will Smith, Sylvester Stallone, Chris Pratt, Demi Lobato, Aaron Rodgers,
Nick Jonas, y muchos más; atentos, emocionados, pendientes a lo que
pudiera hacer.
Y luego de 34 segundos en el Octágono todos vimos lo
que Ronda puede hacer, lo que ella quiera. Entró a pelearle de pie a la
que presumía de ese tipo de estrategia, a la que gusta de intercambios y
en su propia casa. No tuvo necesidad de usar su judo, el mejor que se
ha visto en el UFC hasta ahora y ese dominante ground and pound. No,
Ronda lo hizo de pie, solo con golpes directos, y no sólo eso, sino
mostrando coraje y… algo más, pues en golpes totales fue Correia tuvo
mejor porcentaje, conectó un 64% de sus intentos (9 de 14), pero los de
Ronda fueron más y especialmente contundentes, su 59% de efectividad (19
de 32) basto. Casi un golpe por segundo fue lo que lanzó la campeona,
conectando poco más de la mitad, y demostrando que podía también recibir
mientras tanto, sin miedo, sin pánico. Yendo para adelante siempre.
¿Alguien podrá vencerla entonces? La siguiente es quien más pelea le ha
dado a Ronda, su archirrival Miesha Tate, quien ciertamente ha
demostrado ser la de mayor competencia ante Rowdy en dos ocasiones, en
palabras de la misma Rousey la tercera pelea debe ser la mejor: “Mis
oponentes no saben lo que es entrar ahí. Creo que Miesha por eso es mi
más grande reto, porque ella sabe lo que es estar ahí conmigo más que
nadie, y quiero ver con qué viene esta vez”. En efecto, necesitamos ver
algo más de Tate para esperar que pueda ganarle, no sólo darle trabajo.
Y claro, el otro nombre que salta es Cris Cyborg, en una pelea que
muchos sueñan con ver y de la que el mismo Dana White habló la noche de
UFC 190: “Todos estamos listos para esa pelea, ¿creen que yo no quiero
verla?, pero ella tiene que dar el peso. La pelea está ahí lista para
cuando ella quiera, estamos listos, Ronda está lista, se ha hablado
mucho
pero no veo a Cyborg ella haciendo lo necesario”. Así que esa
duda esperemos, pueda aclararse pronto. Hasta que suceda simplemente
especularemos, pues el dominio de Cyborg ha sido durante años, si bien
abrumador, en una categoría diferente, la cual intentaría por vez
primera. Las preguntas, más allá de si puede lograrlo, serán si puede
mantener su mismo poder y fortaleza. Todos queremos ver esa pelea y
conocer el resultado.
Ronda nos deja con esa pregunta, y la
posibilidad de verse retirarse un día invicta, sin haber sido derrotada.
Ronda es competitiva, y como campeona que es así querrá irse. Ella deja
las cosas claras, le gusta dejar precedentes, lecciones. Además de
ganar en 34 segundos y mandar a dormir a Correia, le dijo al final “No
llores”, esto en respuesta a lo que Bethe le gritó escandalosamente
cuando se encararon en el pesaje. En aquel momento Ronda no dijo nada,
esperó el momento cuando ya podía hacerlo, y se lo echó en cara. Así
cerró Rowdy y lo dijo luego en la conferencia de prensa: “Yo considero
que quedó saldado todo, no voy a pensar en esto más, y estoy segura que
ella va a pensar en mí durante mucho tiempo”. Temible.
¿Alguien
puede vencer a Ronda Rousey? Es una pregunta que todo aficionado de las
MMA debe agradecer, el simple reto emociona, y el vivir y poder
presenciar lo que Ronda Rousey está haciendo en el deporte y puede
todavía hacer más historia de la que ya consiguió, hay que agradecerlo.
La respuesta, sólo el tiempo lo dirá, disfrutemos ese tiempo,
disfrutemos la era de Ronda Rousey.

