Takuma Sato logró la victoria en la edición 101 de las 500 Millas de Indianápolis luego de vencer en el final a Helio Castroneves. Juan Pablo Montoya finalizó sexto, mientras que Fernando Alonso abandonó por rotura de motor a 21 vueltas del final.
El piloto japonés debió luchar lado a lado con Castroneves, quien perseguía su cuarta victoria en las 500 de Indianápolis.
Sato superó al brasileño por fuera de manera agresiva a cinco vueltas del final y luego contuvo sus ataques para llevarse la victoria.
Este triunfo para Sato llega luego de haber estado a las puertas del triunfo en la edición de 2012 hasta que un despiste lo dejó con las manos vacías.
Sato obtuvo su segundo triunfo en 124 participaciones en IndyCar. El japonés ya tenía un gran recuerdo del Indianapolis Motor Speedway, ya que fue en este escenario donde logró, en 2004, su único podio en la Fórmula 1 al terminar tercero con un BAR-Honda.
Detrás de Sato y de Castroneves, Ed Jones logró la tercera posición, delante de Max Chilton, Tony Kanaan y Montoya. Era sabido que Honda tenía una mayor velocidad que los motores Chevrolet, tanto como que el fabricane japonés tenía grandes problemas de confiabilidad. Durante la carrera el primero en vivirlo fue Charlie Kimball y tiempo después fue el turno de Ryan Hunter-Reay.
Pero cuando la carrera ingresaba en la parte final, fue el motor de Alonso el que se rompió sobre la recta principal mientras el español avanzaba en el pelotón para intentar regresar a las primeras posiciones.
Finalmente el sueño de Alonso en Indianápolis quedó envuelto en el humo de su motor Honda dañado, como si lo persiguiera la pesadilla de la Fórmula 1.
El español, de gran actuación durante toda la carrera luchando por las primeras posiciones y mostrándose como contendiente a la victoria, se llevó el premio de un merecido aplauso de pie por los espectadores ubicados a la alctura de la curva 1, donde Alonso estacionó su coche.
El accidente de Dixon causó terror por un momento
Un escalofriante accidente se vivió en la vuelta 53 de la carrera cuando Jay Howard tocó el muro en la curva 1 y al bajar en la psita se cruzó directamente en la línea de Scott Dixon, el autor de la pole, quien levantó vuelo por el impacto.
El coche de Dixon aterrizó sobre la barrera SAFER del lado interno y golpeando también el alambrado. Toda la parte trasera del coche se separó del resto del del chasis.
Helio Castroneves logró evitar verse involucrado al pasar debajo del auto de Dixon y por el pasto mientras este iba por el aire.
Afortunadamente, y gracias a la seguridad de los coches actuales de IndyCar, Dixon no sufrió lesiones y se bajó sin problemas del coche. ”Ya estoy esperando la próxima edición de Indy 500”, dijo en sus primeras declaraciones.
Información y Fotos: Indy Car Series
Por Marco Carrillo/@Marco_ACarrillo


